Qué es el cañamazo y cómo elegir el tuyo
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"Cañamazo", "canvas", "tela de medio punto"… si eres nueva en esto, puede que hayas oído estos nombres y no tengas del todo claro si son lo mismo o cosas distintas. Vamos a aclararlo de una vez: qué es exactamente el cañamazo, qué tipos existen y cómo saber cuál es el tuyo según lo que quieras bordar.
Qué es el cañamazo, exactamente
El cañamazo es una tela rígida, tejida en forma de rejilla bien visible, pensada específicamente para el medio punto (también llamado punto de tapicería). A diferencia de otras telas de bordado, sus hilos están más separados y almidonados, formando agujeritos claros y regulares que te permiten contar los puntos sin esfuerzo y cubrir completamente la tela con el hilo, sin dejar ver la trama por debajo. Es, junto con la aguja de punta roma, la base de cualquier cuadro de medio punto.
Cañamazo vs. tela Aida: no son lo mismo
Es un error muy habitual confundirlos, así que vamos a diferenciarlos bien:
- Tela Aida: más flexible, con agujeritos formados por grupos de hilos entretejidos. Es la reina del punto de cruz, donde una parte de la tela queda visible entre puntada y puntada.
- Cañamazo: más rígido y grueso, pensado para cubrirse por completo de hilo. El resultado final se parece más a un tapiz que a un bordado tradicional, con más cuerpo y relieve.
Si vas a bordar uno de nuestros kits de medio punto, la tela que necesitas es, sin duda, cañamazo.
El conteo: el número que lo cambia todo
Al igual que con las telas Aida, el cañamazo se mide por su conteo: el número de agujeritos (y por tanto de puntos) que caben en una pulgada de tela. Cuanto más alto es el número, más fina es la tela y más detalle admite el dibujo:
- Cañamazo de conteo 7-10 (grueso): puntos grandes, ideal para alfombras, cojines o piezas que se ven desde lejos. Se borda rápido, perfecto también para peques o manos con poca destreza fina.
- Cañamazo de conteo 12-14 (medio): el más habitual en nuestros kits de cuadros decorativos. Buen equilibrio entre detalle y comodidad para bordar.
- Cañamazo de conteo 16-18 (fino): mucho más detalle, ideal para retratos, obras de arte o motivos con muchos matices de color. Requiere algo más de paciencia y vista.
Cañamazo simple o doble (Penélope)
Hay una segunda distinción que te conviene conocer:
- Cañamazo simple (mono): los hilos forman una rejilla regular de un solo hilo en cada dirección. Es el más común y el que usamos en nuestros kits.
- Cañamazo doble (Penélope): los hilos van emparejados, lo que permite separarlos puntualmente para bordar zonas con más detalle sobre la misma tela. Es una técnica algo más avanzada, pensada para quien ya tiene varios cuadros a sus espaldas.
Cómo cuidar tu cañamazo mientras bordas
- Móntalo en bastidor para que no se deforme mientras trabajas; al ser una tela rígida, se nota mucho si coge alguna arruga.
- Maneja los bordes con cuidado: el cañamazo puede deshilacharse un poco por los cantos. Un poco de cinta adhesiva de tela en el borde, si tu kit no la trae ya rematada, evita sorpresas.
- No lo dobles: a diferencia de otras telas, el cañamazo marca los pliegues con facilidad. Mejor enróllalo si tienes que guardarlo un tiempo.
Cómo elegir el tuyo
La buena noticia es que, si empiezas con uno de nuestros kits, no tienes que elegir nada: la tela viene ya cortada, marcada con el patrón estampado y en el conteo exacto que necesita ese diseño en concreto. El conteo lo decide el propio dibujo: cuanto más detallado sea el motivo (un retrato, una obra de un pintor famoso), más fino será el cañamazo que lo acompaña.
En resumen
El cañamazo es la tela rígida y almidonada propia del medio punto, distinta de la Aida, y su conteo determina el nivel de detalle de tu cuadro. Cuanto menor el número, más grueso y rápido de bordar; cuanto mayor, más fino y detallado. Si quieres empezar sin complicarte eligiendo telas, nuestros kits de medio punto ya traen el cañamazo perfecto listo para bordar, junto con todos los hilos DMC que vas a necesitar.