Cómo montar la tela en el bastidor sin arrugas
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El bastidor parece lo más fácil del mundo: metes la tela, aprietas y a bordar. Pero si alguna vez has terminado un rato de labor con la tela floja, torcida o llena de marcas, ya sabes que tiene su truco. Te cuento cómo dejarla tensa como un tambor y sin una sola arruga.
Prepara la tela antes de montarla
Plancha la tela con la plancha templada antes de empezar. Las arrugas de fábrica, si las atrapas bajo el aro, se quedan ahí durante todo el proyecto y luego cuesta horrores quitarlas. Dos minutos de plancha te ahorran un disgusto.
El montaje paso a paso
- Afloja el tornillo del aro exterior hasta que los dos aros se separen con facilidad.
- Coloca la tela sobre el aro interior, centrando la zona que vas a bordar.
- Encaja el aro exterior por encima, empujando hacia abajo de forma uniforme.
- Tensa tirando suavemente de los bordes de la tela, dando la vuelta al aro como si fuera un reloj, hasta que quede lisa.
- Aprieta el tornillo del todo al final, no antes. Si lo aprietas y luego tiras, marcas la tela.
El truco del lazo de tela
¿Quieres una tensión de profesional? Forra el aro interior con una cinta de algodón fina (o una tira de la propia tela) enrollada alrededor. Ese pequeño grosor agarra mejor la tela, evita que resbale y no deja marca. Es el secreto de las bordadoras de toda la vida.
Cuida la tela mientras bordas
- Saca la tela del aro al terminar cada sesión. Dejarla montada días enteros deja un cerco redondo difícil de quitar.
- No bordes con el aro encima de puntos ya hechos. Si tu labor es grande, ve recolocando el aro sobre zonas sin bordar para no aplastar las puntadas.
En resumen
Plancha primero, tensa poco a poco, aprieta el tornillo al final y desmonta al acabar. Con la tela bien puesta, los puntos salen parejos y bordar es mucho más cómodo. En nuestros kits de medio punto encontrarás la tela perfecta para practicar todo esto.