Cómo organizar tus madejas de hilo (y no volver a desesperarte)

Empieza con tres madejas en una cestita y, sin darte cuenta, acabas con un nido de colores enredados donde nunca encuentras el que buscas. Si esto te suena, no estás sola. Organizar los hilos no es manía: es lo que hace que sentarte a bordar sea un placer y no una búsqueda del tesoro. Te enseño cómo.

El método clásico: bobinas y caja

El sistema que usan las bordadoras de toda la vida, y por algo será:

  • Enrolla cada madeja en una bobina de cartón o plástico. Adiós a los enredos para siempre.
  • Apunta el número DMC en cada bobina. Este es el paso que más gente se salta y el más importante: sin número, un azul se parece muchísimo a otro azul.
  • Guárdalas en una caja organizadora con compartimentos, ordenadas por número. Así, cuando un patrón pida el 798, vas directa a él.

Ordénalas de forma que TÚ las encuentres

Hay dos escuelas y las dos son válidas:

  • Por número DMC: ideal si bordas siguiendo patrones, porque buscas por número.
  • Por familias de color: todos los rojos juntos, todos los azules juntos. Más visual y bonito, perfecto si eliges tú los colores.

No hay una mejor que otra: elige la que encaje con tu forma de bordar.

Trucos que dan mucho juego

  • Anillas para los proyectos en curso: mete en una anilla solo los colores del cuadro que estás bordando ahora. Lo tienes todo junto y no rebuscas en la caja entera.
  • Etiqueta también las sobras: esos trocitos de hilo que dan pena tirar. Una bolsita con su número y los aprovechas para detalles pequeños.
  • Guárdalas lejos de la humedad y el sol: la humedad estropea el hilo y el sol apaga los colores con el tiempo.

En resumen

Bobina, número apuntado y caja ordenada: con eso ya tienes el 90% hecho. Una colección de hilos bien organizada no solo es práctica, también da gusto verla. Y cuando quieras ampliarla, tienes 286 colores esperándote en nuestra carta de hilos DMC.

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