Bordar "El Beso" de Klimt: la guía completa de nuestro cuadro más deseado
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Hay cuadros que se piden solos, sin que tengamos que convencer a nadie, y "El Beso" de Klimt es uno de ellos. Es, sin discusión, uno de los diseños más deseados de todo nuestro catálogo. Si llevas tiempo mirándolo con ganas, aquí tienes todo lo que necesitas saber antes de lanzarte a bordar esta obra maestra.
La historia detrás del cuadro
Gustav Klimt pintó "El Beso" entre 1907 y 1908, en plena etapa dorada de su carrera, la misma en la que empezó a incorporar pan de oro real a sus lienzos. La pareja abrazada, envuelta en un manto de formas geométricas doradas, se ha convertido en una de las imágenes más reproducidas de la historia del arte. Tenerla bordada en tu propia pared es tener un trocito de ese momento dorado en casa.
Qué hace especial bordar este diseño en concreto
"El Beso" no es un cuadro cualquiera para el medio punto: sus patrones geométricos, círculos y espirales sobre fondo dorado son exactamente el tipo de motivo donde esta técnica más brilla, nunca mejor dicho. Nuestro kit incluye hilos metalizados para reproducir ese brillo tan característico de Klimt, algo que un simple póster jamás podrá darte.
Consejos para bordarlo con buen resultado
- Trabaja el hilo dorado con calma: tensa un poco menos que con el hilo normal, es más delicado y se desgasta si lo fuerzas demasiado al pasarlo por la tela.
- Corta hebras algo más cortas de lo habitual cuando uses metalizado, así se deshilacha menos.
- Respeta los cambios de color en los patrones geométricos: son pequeños pero definen todo el efecto de mosaico dorado.
- Ilumina bien tu zona de trabajo: con los tonos dorados es más fácil distinguir bien cada matiz con buena luz.
Cuánto se tarda y qué nivel hace falta
Es un cuadro con bastante superficie cubierta y varios colores, así que no es el más rápido del catálogo, pero tampoco requiere una técnica avanzada: cualquiera que ya tenga uno o dos cuadros de medio punto a sus espaldas puede afrontarlo sin miedo. Cuenta con dedicarle unos meses, a tu ritmo, y disfruta cada sesión: una obra así se saborea, no se corre.
Cómo enmarcarlo para que luzca al máximo
Un marco sobrio, en negro o dorado mate, deja que sea el propio cuadro el protagonista. Si tu salón recibe mucha luz, pide cristal con filtro UV para que el dorado no pierda intensidad con los años: es justo el tipo de pieza que quieres disfrutar intacta durante mucho tiempo.
En resumen
"El Beso" de Klimt es de esas obras que justifican por sí solas empezar a bordar: historia, brillo dorado y un resultado que impresiona en cualquier pared. Descubre nuestro kit de "El Beso" de Klimt y empieza tu propia versión de esta obra maestra.
Y si te apetece empezar un cuadro
Tenemos el catálogo de medio punto ordenado por casa, con el cañamazo impreso, los hilos y la aguja incluidos en cada kit: